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- Los obispos que conforman la Presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana, interpretando el sentir de todo el episcopado nacional, queremos manifestar nuestro profundo dolor ante los trágicos acontecimientos ocurridos, la madrugada de este sábado 25 de Agosto, en la Refinería de Amuay; acontecimientos que enlutan a numerosas familias y entristecen al pueblo venezolano y, en particular, al pueblo falconiano.
- Como pastores de la Iglesia queremos hacer llegar nuestra palabra de consuelo y solidaridad cristiana a las familias que han perdido a sus seres queridos y a los afectados por tan lamentable suceso. La fe en Jesucristo, Señor de la vida, médico de las almas y de los cuerpos, los sostenga en su dolor y les conceda la paz que sólo él puede ofrecer (Cf. Jn 14,27). Tengan la certeza que las oraciones y el cariño de todos los católicos de Venezuela los acompaña en este momento.
- Elevamos nuestras plegarias por el eterno descanso de los fallecidos. Pedimos que la confianza en Aquel que nos dice:"yo soy la resurrección y la vida" (Jn. 11,25), fortalezca en la esperanza de la vida eterna, a los que hoy lloran la muerte de sus familiares.
- Permita el Señor que momentos dolorosos como el presente nos ayuden a los venezolanos a crecer en la unidad, la fraternidad y solidaridad para con todos los que sufren. Unámonos en oración por todos los que en este momento sufren el dolor de la tragedia, así como por aquellos que están realizando las duras y delicadas tareas del control de los hechos y de la atención de los heridos.
Caracas, 25 de Agosto de 2.012 + Diego R. Padrón Sánchez Arzobispo de Cumaná y Presidente de la CEV + José Luis Azuaje Ayala Obispo de El Vigía-San Carlos del Zulia Primer Vicepresidente de la CEV + Mario Moronta Rodríguez Obispo de San Cristóbal y Segundo Vicepresidente de la CEV + Jesús González de Zárate S. Obispo Auxiliar de Caracas y Secretario General de la CEV
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