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Pregón |
Caracas, 05 de febrero de 2012 |
¡Bendito sea Dios, Uno y Trino!
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Bendito sea el Padre, quien en su bondad nos ha hecho sus hijos y ha puesto en nuestras manos la edificación del reino de Amor y Paz en esta tierra de gracia, Venezuela.
Bendito sea el Hijo, Buen Pastor y Divino Maestro, que nos ha llamado a ser sus discípulos y nos han invitado a anunciar su Evangelio, como misioneros en esta tierra de gracia, Venezuela.
Bendito sea el Espíritu Santo, Señor y Dador de vida que nos ha dado su fuerza y sabiduría, para ser testigos del amor y la verdad en esta tierra de gracia, Venezuela.
En el nombre de la Trinidad Santa:
En comunión con la Iglesia en América y el Caribe convocamos la misión Evangelizadora a partir de este año 2009 a fin de reafirmar la hermosa tarea recibida del Señor: salir al encuentro de todos para hacerlos discípulos de Jesús y darles a conocer el Evangelio.
Con entusiasmo apostólico, invitamos a los miembros de la Iglesia a participar en esta Misión, en el marco del Concilio Plenario, con decisión y alegría, para así hacer sentir la fuerza y el dinamismo transformador de la vida nueva en todos los ambientes de nuestra nación.
Con plena confianza en el Señor, asumimos los desafíos que se nos presenten, con valentía profética y caridad pastoral, para darles una respuesta evangélica desde un encuentro vivo con Jesús.
En unión con María, Madre de Dios, y de todos los Santos, queremos hacer del testimonio de vida una decidida manera de proclamar el misterio de un Dios cercano que da salvación y liberación a la humanidad.
Nos colocamos en las manos amorosas del Dios, Uno y Trino:
Que el Espíritu Santo nos sostenga con su fuerza en este tiempo de gracia;
Que el Hijo, Redentor, Dios y Hombre, nos siga acompañando con su presencia entre nosotros, en este tiempo de gracia;
Que el padre, nos aliente y nos conceda el don de su amor para comunicarlo y contagiarlo en este tiempo de gracia.
¡Bendito sea Dios, que en su misericordia, nos da la salvación! A el todo honor y gloria por siempre. Amén.
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