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Mensaje de la Presidencia de la CEV al Pueblo de Dios y a las personas de Buena Voluntad

 

 

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PRESIDENCIA DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL VENEZOLANA

MENSAJE AL PUEBLO DE DIOS Y A LAS PERSONAS DE BUENA VOLUNTAD.

 

1. Terminando la Cuaresma y cercana la conmemoración de la Semana Santa, nos disponemos a celebrar la Pascua del Resucitado. Es la fiesta de la alegría que nos da el sabernos liberados del pecado y convertidos en "hombres nuevos". Este año, sobre todo por las circunstancias que nos rodean, debido a la crisis generalizada que afecta particularmente a los más pobres, ese tiempo pascual debe ser preparado y vivido con espíritu de fraternidad, solidaridad, caridad y con mucha conciencia de lo que queremos hacer con el futuro de nuestra Patria.


I. "¿Cómo podríamos cantar un cántico nuevo en tierra extraña?" (Salmo 138)

 

2. En los últimos tiempos, Venezuela se ha convertido en una especie de "tierra extraña" para todos. Con inmensas riquezas y potencialidades, la nación se ha venido a menos, debido a la pretensión de implantar un sistema totalitario, injusto, ineficiente, manipulador, donde el juego de mantenerse en el poder a costa del sufrimiento del pueblo, es la consigna. Junto a esto, además de ir eliminando las capacidades de producción de bienes y servicios, ha aumentado la pobreza, la indefensión y la desesperanza de los ciudadanos.

 

3. El deterioro ha sido inmenso: la falta de alimentos, medicamentos y de otros productos, así como las fallas de energía eléctrica que impide el trabajo productivo y el desarrollo normal de la vida cotidiana, atenta contra la dignidad de las personas. Esto ha conducido a que un considerable número de venezolanos decidan irse del país en búsqueda de nuevos horizontes, trayendo como consecuencia el desarraigo y la tristeza en miles de familias; a otros los ha empujado a la práctica del contrabando, el "bachaqueo" y variadas formas de corrupción. Quienes nos quedamos luchamos por no perder la esperanza y llamamos a los más débiles a defender sus derechos y recuperar las libertades perdidas.

 

4. La dirigencia política no ha estado ni está a la altura de la problemática que sufren los venezolanos. Pareciera que la calidad de vida del venezolano no es la prioridad de quienes nos gobiernan, pues son insensibles ante tanto dolor, sufrimiento y muerte. El Gobierno y sus seguidores tienen la mayor responsabilidad, al querer imponer un régimen que mediatiza al ser humano, y así mantener sus intereses políticos y económicos; el plan de la patria ha sido nefasto para la vida de los venezolanos, los tan nombrados motores de la revolución sólo han quedado en el papel. Los venezolanos no nos merecemos esto, mucho menos quienes han estado sumergidos en la pobreza y hoy han pasado a engrosar el número de personas en la miseria. Es imposible que un pueblo con hambre, con enfermedades y sin oportunidades, pueda pensar en el desarrollo integral de la Patria; y más difícil es entender cómo personas que están sufriendo tantas calamidades se adhieren aún a las propuestas gubernamentales que les hacen sufrir, que han quebrado a la nación, y han propiciado que funcionarios públicos hayan hecho de ella su hacienda y peculio personal.

 

5. Como lo hemos hecho en otras oportunidades, llamamos a la dirigencia que disiente del oficialismo, que cada día es más numerosa, a una mayor coherencia en sus prácticas y acciones. La unidad se construye en la pluralidad. Por tanto, no se debe satanizar a todos los que tengan opiniones divergentes, sino más bien, asumir la realidad que vivimos los venezolanos siendo todos más conscientes de dicha unidad. Con ello, se podrá tener un horizonte más claro en el que el reclamo exigente de una salida democrática y pacífica, supere la terquedad de un gobierno que se hace cada vez más ilegítimo por sus actuaciones y por la creciente represión hasta para quienes han sido sus miembros. Hay que tratar de sumar cada día más a todas las instituciones y sectores, sin olvidar que las organizaciones populares tienen un lugar primordial, pues son ellas las protagonistas de la vida ciudadana. Nuevamente recordamos que el pueblo, y en especial los pobres, es el auténtico sujeto social del cambio y del desarrollo del país.

 

6. Los venezolanos estamos convencidos, que no es con las dádivas gubernamentales ni con las promesas de los dirigentes políticos como se va a solucionar la grave situación que afronta nuestra Venezuela. Si el pueblo no es tomado en cuenta como protagonista de los cambios necesarios en lo político, económico y social, crecerán la desilusión, la migración, la desconfianza, el conformismo y la pobreza. Entonces nos preguntamos con el salmista, "¿Cómo cantar un cántico nuevo en esta tierra que cada día se vuelve extraña?"

 

II. "Lo que hicieron a uno de estos pequeños, a Mí me lo hicieron" (Mt. 25,40).

 

7. Para los cristianos, esta situación no puede ser ajena a nuestras preocupaciones, oraciones, compromisos evangelizadores y de promoción humana. En primer lugar porque formamos parte de este pueblo sufriente; en segundo lugar porque nuestra fe en Jesús nos lleva a tener y testimoniar una permanente opción preferencial por los más pobres, excluidos y afligidos de la sociedad; y en tercer lugar, porque esa misma fe, vivida en caridad nos impulsa a hacer realidad en nuestra nación el Reino de Dios, que lo es de justicia, paz, amor, verdad y libertad. Somos solidarios no por un sentimiento, sino por nuestra pertenencia a ese pueblo con el cual compartimos sus esperanzas y gozos, sus angustias y problemas (cf. G.S. 1). El tiempo que vivimos debe ser una ocasión propicia para manifestar la misericordia del Padre Dios, a través de nuestras obras y testimonio de una caridad fructífera: Caridad y misericordia que deben conducirnos a trabajar también por la reconciliación en nuestra Patria.

 

8. A todos los dirigentes políticos, sociales y económicos, les queremos recordar que cualquier cosa que se haga a cada uno de los hermanos que empeore su situación de vida, sea menosprecio, imposición de cargas pesadas, empobrecimiento, olvido de su protagonismo, robo de lo que les pertenece, se le está haciendo al mismo Jesús. No hay que olvidar que, al final, seremos juzgados por el amor con el cual hayamos vivido y trabajado. Algunos dirán que su fe no se fundamenta en Jesús, sino en el poder que ostentan, pero les recordamos que todo poder es efímero: así como lo han obtenido, podrán perderlo en cualquier instante, y lo peor del caso es que quedarán expuestos a ser juzgados por sus propias acciones y palabras.

 

9. La de los pobres es la causa de Jesús y, por ende, de la Iglesia. Los obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos de nuestras comunidades eclesiales y grupos apostólicos, al anunciar el Evangelio y construir el Reino de Dios, expresamos no sólo nuestro compromiso solidario, sino que garantizamos con nuestra entrega, el acompañamiento a los pobres, a los que sufren y a quienes se sienten excluidos. Nuestras acciones de caridad y acción social quieren ser una contribución para aliviar sus penas y también para aportar soluciones que dignifiquen su existencia personal, familiar y comunitaria. Todas nuestras instituciones están, hoy más que nunca, al servicio del pueblo y con mayor énfasis, a los más necesitados.

 

III. "La comunidad de los creyentes compartía todo lo que poseían... y nadie pasaba necesidad" (Hech. 2, 44-45).

 

10. Durante la Cuaresma solemos fortalecer nuestra vida de creyentes con acciones de caridad y misericordia. Nuestra participación en las diversas celebraciones litúrgicas y otros actos de devoción deben ser una bella ocasión para reafirmar precisamente nuestro compromiso con los más necesitados. De ahí, la importancia no sólo de prepararlas con dedicación junto con nuestros sacerdotes y laicos, sino que hemos de predicar con decisión la Palabra de Dios, para que sea iluminadora en estas circunstancias que todos vivimos. Dedicaremos mayor tiempo para atender a las personas en sus necesidades espirituales, de modo especial en el sacramento de la reconciliación. Debemos recordar que durante la Semana Santa, al conmemorar la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo, podemos acercarnos a los sacramentos, al encuentro con la Palabra y la renovación de nuestros compromisos bautismales que nos lleva al encuentro misericordioso con los más necesitados. Con la Resurrección del Señor reafirmamos nuestra esperanza y nuestro compromiso caritativo.

 

Deseamos presentar en orden a lo expuesto, desde una perspectiva eclesial, las siguientes propuestas:

 

• Qué hermoso sería que el Domingo de Resurrección, como expresión de nuestra fe en el Resucitado que nos ha hecho hijos de Dios Padre y, por tanto hermanos, en cada una de nuestras comunidades parroquiales se pueda tener una "olla comunitaria" o una "comida fraterna", en la que todos participemos, invitando a los más pobres, a los indigentes, a los necesitados.

 

• Que a lo largo de los últimos días de Cuaresma, de la Semana Santa y de Pascua intensifiquemos las visitas a los enfermos, a los ancianos, a los privados de libertad, a los barrios pobres y a las comunidades necesitadas, para llevar de lo que tenemos; para acompañar a tantas personas que sienten la tristeza de la partida de sus seres queridos hacia otras naciones; para que tomemos conciencia de la labor que se va realizando en la frontera con Colombia y Brasil donde se acogen y acompañan a tantos migrantes venezolanos, así como en otros países hermanos que los han recibido con solidaridad: Gracias a las Iglesias hermanas y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad.

 

• Sugerimos que en toda Venezuela, del 19 al 22 de abril, además de organizar una jornada nacional de oración, al estilo de las "Cuarenta Horas", en todas las comunidades parroquiales y eclesiales, se hagan gestos significativos de misericordia y caridad para con quienes de verdad sienten necesidad de una expresión de ternura, solidaridad y caridad.

 

Mención particular deben tener en nuestras oraciones todas las personas, la mayoría jóvenes, que a partir del 19 de abril del año pasado fueron asesinadas por reclamar los valores de la democracia en el país. Su memoria y entrega no deben ser olvidadas. La justicia prevalecerá en algún momento de nuestra historia Patria. Igualmente el día de Pentecostés a celebrarse el próximo 20 de mayo, pidamos que el Espíritu Santo ilumine nuestras mentes para discernir el camino a seguir para la recuperación del país.

 

11. Como lo hemos señalado en nuestro comunicado del 29 de enero pasado, en el pueblo reside la soberanía, por lo que ante esta situación tan dolorosa y dramática que vivimos los venezolanos, urge que sea tomado en cuenta como protagonista y sujeto de su cambio y de la construcción de la Venezuela que todos queremos. Interpelamos a los dirigentes políticos, del Gobierno y de la Oposición, así como a profesionales, miembros de los diversos gremios, obreros, empresarios, trabajadores del campo, maestros y estudiantes: ¡Escuchen el clamor del pueblo! Está pidiendo ser oído. No basta con promesas o con pequeñas dádivas dirigidas a esclavizar y hacer improductivas a las personas. No hay tiempo que perder y es la hora de un verdadero cambio para ser una nación próspera y donde se viva en democracia, y todos encontremos una tierra propia para construir sueños de libertad, fraternidad e inclusión social.

 

12. Imploramos la gracia del Espíritu Santo: que su luz y sabiduría nos acompañe para poder contribuir a la salida justa, pacífica y humana de la crisis que golpea a todos en Venezuela. Dios Padre nos ha dado el hermoso regalo de su Hijo, quien con su muerte y resurrección nos ha dado la vida nueva que hemos de vivir con decisión en el amor, en la justicia y la Paz. Para ello, contamos con la maternal protección de María, Nuestra Señora de Coromoto, Madre de todos los venezolanos

 

Con nuestra bendición.

 

Caracas, 19 de marzo del año 2018, Festividad de San José.

 

 

+José Luis Azuaje Ayala
Obispo de Barinas
Presidente de la CEV

 

+Mario Moronta Rodríguez
Obispo de San Cristóbal
1° Vicepresidente de la CEV

 

+Raúl Biord Castillo
Obispo de La Guaira
2° Vicepresidente de la CEV

 

+José Trinidad Fernández Angulo
Obispo Auxiliar de Caracas
Secretario General de la CEV

 

+Jorge Cardenal Urosa S.
Arzobispo de Caracas
Presidente honorario de la CEV

 

+Baltazar Cardenal Porras C.
Arzobispo de Mérida
Presidente honorario de la CEV

 

 

Departamento de Catequesis de la CEV realizó el XLIX Encuentro Nacional de Directores de Catequesis

 

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Departamento de Catequesis de la CEV realizó el XLIX Encuentro Nacional de Directores de Catequesis

 

 

El Departamento de Catequesis del Secretariado Permanente del Episcopado Venezolano (SPEV) llevó a cabo los días 5, 6 y 7 de de septiembre el XLIX Encuentro Nacional de Directores de Catequesis, ENADIR 2018, con el tema: "La Iniciación a la Vida Cristiana, una acción misionera, bíblica, litúrgico-catequética".

 

La Casa Monseñor Ibarra, sede de la CEV, fue el lugar donde se realizó la reunión a la que asistieron 27 representantes, directores, encargados y asesores de catequesis pertenecientes a 21 Diócesis de Venezuela. Los responsables del encuentro fueron la hermana María Irene Nesi, Directora del Departamento de Pastoral de Catequesis y Mons. Ángel Caraballo, Obispo Auxiliar de Maracaibo, Administrador Diocesano de Cabimas y Presidente de la Comisión de Catequesis.

 

El objetivo del encuentro fue "lograr que la iniciación cristiana, que de alguna manera ya se ha trabajado la partes catequética, también se trabaje la parte misionera, bíblica y litúrgica, porque la iniciación a la vida cristiana que es a los adultos, los niños y adolescentes ya lo metemos en la catequesis, pero necesitamos que esa acción también sepamos trabajarla en la parte misionera, bíblica y litúrgica, que parece es lo que cuesta, entonces eso es lo que queremos lograr que nuestros directores y coordinadores, que sepan llevar esas acción dentro de la catequesis", así expreso Carmen Yolanda Quero de Carrasquero, Coordinadora de catequesis de la Diócesis de Punto Fijo y encargada del área de prensa del XLIX ENADIR.

 

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Asimismo, Quero acotó que, "teniendo claro lo que habla el Concilio Plenario de Venezuela, lo que se propone en el ENADIR 2018, es implementar los itinerario dentro de las Diócesis, y así entonces seguir en ese trabajo que los directores, coordinadores y asesores de catequesis han llevado por años y tratar que verdaderamente se sinceren, porque muchas parroquias no llevan las etapas completas del itinerario y eso vamos a ver de la iniciación cristiana".

 

Varios fueron los puntos tratados durante el ENADIR, entre ellos la presentación del Informe del Departamento de Catequesis (DECAT), Plan de trabajo 2018, Propuestas de los departamentos DECAT. También se abordó el trabajo de la Semana de la Catequesis 2018, y por último se discutió el Diplomado de Pastoral Catequética en las Regiones del Venezuela.

 

La apertura del XLIX ENADIR se dió el lunes, 05 de marzo a las 9:00 pm con una oración inicial dirigida por la Sra. María Ofelia Depablos, Delegada de Catequesis de la diócesis de San Cristóbal y finalizó el miércoles 07 de marzo con una Eucaristía de clausura celebrada por Mons. Ángel Caraballo.

 

Prensa CEV
08 de marzo de 2018

MENSAJE CON MOTIVO DE LA JORNADA NACIONAL DE LA JUVENTUD 2018

 

Pastoral juvenil de Venezuela

 

MENSAJE CON MOTIVO DE LA JORNADA NACIONAL DE LA JUVENTUD 2018

 

Queridos jóvenes, animadores y asesores:

 

Este fin de semana, - y en las semanas siguientes-, celebraremos en nuestros grupos y movimientos juveniles, en nuestras arqui/diócesis y vicariatos, la Jornada Nacional de la Juventud de Venezuela que, este año, tiene como lema: "Somos profetas de la esperanza para nuestra Venezuela"

 

Coincide la JNJ 2018 con el inicio del tiempo de Cuaresma, en el cual se nos invita a volvernos (convertirnos) a Dios de todo corazón (Cf. Joel 2, 14). Por eso quisiéramos compartir con ustedes algunas reflexiones, inspiradas en el lema propuesto y en el Mensaje que el Papa Francisco ha enviado con ocasión de este tiempo (ojalá que todos pudiéramos leerlo), en el que nos advierte que "Al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría" (Mt 24,12).

 

Se trata de una expresión fuerte y de mucha actualidad para nosotros. Hoy el egoísmo, la mentira, la injusticia y la violencia van ganando terreno, los problemas se multiplican y las oportunidades se cierran, y diera la impresión que el bien va perdiendo terreno. Ante esta realidad, pueden sentirse tentados a huir, esconderse o cruzarse de brazos.

 

Tal vez, muchos piensen que es el fin, que todo está acabado, que ya no hay lugar a la esperanza. ¡Hay tantas interrogantes sobre el futuro y tan pocas respuestas! La persecución y los enfrentamientos, de la que habla Mt en ese capítulo, son una experiencia cercana y posible. Se levantan muchas voces con pretensiones "mesiánicas y proféticas" para "interpretar" lo que nos sucede, en ocasiones con intenciones desviadas.

 

¡Que nadie nos engañe! Los que hemos recibido el regalo de la fe sabemos que Dios no está ausente de los acontecimientos que hoy vivimos. El prometió que estaría siempre con nosotros y Él es fiel (cf. 2 Cor 1,18)

 

El hecho que todavía muchas personas, - también los jóvenes-, se sigan encontrado con el Señor, y quieran vivir conforme al ideal evangélico de la verdad, la justicia, la libertad, la solidaridad y la paz; sean capaces de salir de la comodidad y de la indiferencia, apostando por el bien común de nuestro país en medio de esta oscura situación es un signo del amor de Dios, de vida y salvación que Jesucristo vino a anunciar y realizar. Es un signo de esperanza.

 

Pero debemos estar atentos, vigilantes. Como en los tiempos del Señor, en la actualidad, hay falsos profetas, "encantadores de serpientes" y "charlatanes",- los llama el Papa -, que se aprovechan de las emociones humanas para esclavizar a las personas ofreciendo soluciones inmediatas a los problemas. Estos estafadores no sólo ofrecen cosas sin valor sino que quitan a las personas lo más valioso: su dignidad, la libertad y la capacidad de amar. Pensemos, por ejemplo, en cuántos jóvenes se dejan fascinar por las lisonjas de la droga, el consumo de licor, una emoción fuerte, un proyecto ideológico, al que se le confunde con la felicidad, y terminan perdiéndolo todo.

 

Para ser profetas auténticos, profetas de esperanza, tenemos que aprender a discernir, a no quedarnos en un nivel inmediato, superficial, sino a reconocer qué cosas son las que dejan en nuestro interior una huella buena y más duradera, porque vienen de Dios y ciertamente sirven para el bien, o aquellas que constituyen sólo una distracción o paliativo vano. Sólo así podremos seguir trabajando por un futuro de oportunidades para todos, por una sociedad inclusiva en que todos seamos corresponsables y co-participes del destino de nuestro país, y rescatemos la posibilidad de una convivencia democrática en paz y libertad, tal como nos lo exige nuestra fe cristiana.

 

En este sentido, el Papa Francisco, evocando una imagen muy usada por los profetas del AT, nos advierte sobre la necesidad de cambiar un corazón de piedra (frío, insensible, duro, indiferente), por uno lleno del fuego de la Pascua. Un profeta de esperanza es aquel que tiene un corazón sensible y receptivo a las llamadas de Dios y del prójimo.

 

Como nos lo propone el tiempo de Cuaresma, el remedio para un corazón, de piedra, lo podremos encontrar en la oración, la limosna y el ayuno. Ya que el dedicar más tiempo a la oración hace que nuestro corazón descubra las mentiras secretas con las cuales nos engañamos a nosotros mismos, para buscar finalmente el consuelo en Dios. El ejercicio de la limosna, discreto y no por simple apariencia, nos libera de la avidez y nos ayuda a descubrir que el otro es mi hermano. Ojalá – dice el Papa - que la limosna se convirtiera para todos en un auténtico estilo de vida. El ayuno, alegre sin hipocresías, nos permite experimentar lo que sienten aquellos que carecen de lo indispensable, nos despierta, nos hace estar más atentos a Dios y al prójimo, inflama nuestra voluntad de obedecer a Dios, que es el único que sacia nuestra hambre.

 

Queridos jóvenes y asesores:

Somos profetas de esperanza para nuestra Venezuela. Si, al acercarnos a nuestro entorno social y político, percibimos que en muchos corazones crece la maldad y nos da la impresión que el amor se ha apagado, pensemos que en el corazón de Dios el amor no se apaga. No tengamos miedo, no nos cansemos de anunciar a otros esta Buena Noticia. Con valentía y esperanza, proclamemos junto a María, las maravillas del Señor.

 

En la noche de Pascua, a la que nos prepara este tiempo cuaresmal, encenderemos el cirio pascual. Que la luz de Cristo, resucitado y glorioso, disipe las tinieblas de nuestros corazones y de nuestro espíritu, para que escuchando la Palabra del Señor y alimentándonos con la Eucaristía, como los discípulos en el camino de Emaús (cf. Lc 24, 13-25), nuestro corazón vuelva a arder de fe, esperanza y caridad, para el bien de Venezuela, de la Iglesia y de nuestra Pastoral Juvenil. Feliz JNJ 2018.

 

17 de febrero de 2018

Realizado Encuentro Nacional de Delegados de la Pastoral de Medios de Comunicación Social en la CEV

 

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Realizado Encuentro Nacional de Delegados de la Pastoral de Medios de Comunicación Social en la CEV

 

En torno al mensaje del papa Francisco para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales "noticias falsas y periodismo de paz", se realizó del 21 al 23 de febrero del 2018 el Encuentro Nacional de Delegados de la Pastoral de Medios de Comunicación Social, auspiciado por la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, presidida por Mons. Tulio Ramírez junto al director del Departamento de Medios de Comunicación Social, Pbro. Pedro Pablo Aguilar, en la casa Mons. Ibarra sede de la Conferencia Episcopal Venezolana.

 

El encuentro dio inicio con la oración propuesta por el Papa Francisco para la JMCS 2018, una adaptación de la oración de San Francisco de Asís, "Hazme un instrumento de tu paz", hecha por él para los comunicadores sociales; tras la cual, los delegados provenientes de los diversos secretariados de la Pastoral de Medios de Comunicación Social de las distintas diócesis del país generaron propuestas para construir líneas de acción pastoral a la luz del Concilio Plenario de Venezuela y de las diversas dimensiones de la Asamblea Nacional de Pastoral (ANP) en función a los retos comunicacionales a los que se enfrenta la Iglesia en Venezuela para la transmisión oportuna y eficaz y la evangelización a través de los medios de comunicación y las redes sociales, como herramientas fundamentales para la difusión de la fe.

 

La actividad contó con diversos ponentes de amplia trayectoria y experiencia en el ámbito comunicacional, tales como Mardolei Prin, periodista de Televen; Isnardo Bravo quien hasta hace poco formaba parte del equipo informativo del portal web Caraota Digital y Eduardo Rodríguez Golliti, de Unión Radio y el canal IVC ; periodistas que, a tono con lo propuesto por el Sumo Pontífice sobre transmitir la verdad con caridad y asumir "la responsabilidad de hacer frente a las falsedades", expusieron los desafíos que debe afrontar todo comunicador para dar a conocer la buena noticia y el periodismo de paz en medio de las adversidades.

 

El tema del papa Francisco y su mensaje sobre la realidad social en Venezuela también salió a relucir, con una ponencia en la que se dio a conocer el discurso del Papa para los venezolanos a través del análisis de sus mensajes, expresados desde el año 2013 hasta la actualidad, junto a las distintas matrices de opinión generadas a partir de lo manifestado por el Sumo Pontífice, expuesto por la periodista Ruth Toro.

 

Durante el encuentro la directora de la Pastoral Juvenil de Venezuela la Lcda. María José Rojas Trocelis expuso en detalles lo relacionado al próximo encuentro nacional de jóvenes ENAJÓ 2018 a realizarse del 01 al 05 de agosto en la provincia eclesiástica de Cumaná, con sede en Barcelona.

 

La Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales es una celebración que se realiza el domingo de la Ascensión del Señor, anterior a la fiesta de Pentecostés, para promover la importancia y el compromiso que asumen los medios de Comunicación Social ante la sociedad. Este año se llevará a cabo el 13 de mayo en las diferentes diócesis y comunidades parroquiales del país, bajo la iluminación bíblica del pasaje "La verdad os hará libres" Juan 32,8. El mensaje del papa Francisco hace énfasis en la necesidad de comunicar desde lo veraz y verificable, sin dejar de impulsar el encuentro y la comunión entre hermanos.

 

 

Prensa CEV
06 de marzo de 2018

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO PARA LA XXVI JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO 2018